¿Hacia dónde transita la acción pública en las ciudades intermedias? : Lascoumes y Le Galès

La obra de Lascoumes y Le Galès propone un cambio de paradigma fundamental al transitar de la visión tradicional de las políticas públicas, entendidas como mandatos jerárquicos del Estado, hacia el concepto de acción pública. Este marco reconoce que las decisiones territoriales son el resultado de un espacio de negociación complejo donde interactúan múltiples actores públicos, privados y transnacionales. Al romper con el centralismo estatal y el legalismo, se enfatiza cómo los problemas se construyen socialmente y cómo las instituciones y sus herramientas técnicas formatean las demandas de la sociedad.

En este sentido, la acción pública se entiende como un proceso de regulación política y social que busca articular intereses diversos y frecuentemente en conflicto. 

A través del pentágono de la acción pública —compuesto por actores, procesos, instituciones, instrumentos y resultados— los autores analizan la evolución de las escalas de gobernanza y el paso del Estado-nación hacia modelos multinivel. 

Este enfoque resulta crucial para comprender por qué la gestión técnica en ciudades intermedias requiere una burocracia con capacidad de interlocución real frente a las presiones de lógicas globales y locales.

En el capitulo siguiente, la implementación se presenta no como una etapa mecánica de ejecución subordinada al diseño, sino como el momento crítico donde la acción pública adquiere su forma definitiva a través de la negociación en el territorio. Al analizar la recurrente brecha entre las intenciones políticas y los efectos observados, los autores proponen que este proceso funciona como un analizador de las dinámicas de poder, permitiendo observar las tensiones entre la voluntad de racionalización estatal y las reinterpretaciones que realizan los actores locales. Desde una perspectiva orientada hacia la acción "desde abajo", se reconoce que la burocracia técnica y los implementadores de campo no son simples transmisores, sino mediadores fundamentales que ajustan y transforman la política original para hacerla operativa en contextos sociales específicos.

En el análisis de las políticas públicas desde la cima del Estado revela que la toma de decisiones en el ámbito urbano no/nunca constituye un proceso lineal ni puramente técnico. Por el contrario, la decisión se encuentra disuelta en la acción, manifestándose como un ensamblaje de racionalidades en competencia donde el interés general funciona como una construcción necesaria para legitimar la intervención estatal. En este escenario, la coordinación de las políticas depende de representaciones globales y marcos cognitivos que permiten alinear a actores diversos, desde las élites administrativas hasta los grupos de interés.

Para la gestión de ciudades intermedias (...) este enfoque implica que la dimensión técnica debe comprenderse como un campo de negociación constante. La autonomía de los equipos municipales y la efectividad de sus instrumentos operativos dependen de su capacidad para navegar en estos meandros decisionales. Así, la implementación de proyectos (por ejemplo de rehabilitación urbana) no es una mera ejecución de directrices superiores, sino la construcción de un equilibrio entre las presiones del mercado inmobiliario y las capacidades de regulación institucional.

El capítulo IV analiza la génesis de la acción pública a través del proceso mediante el cual los problemas sociales ascienden a la agenda gubernamental. Los autores sostienen que los problemas no preexisten como tales, sino que son construcciones sociales (¿Foucault?) resultantes de la actividad de empresarios de causa. Estos actores califican situaciones específicas y compiten en el espacio público para lograr que sean reconocidas como asuntos políticos que requieren intervención estatal. 

La efectividad de esta movilización depende de la tríada de nombrar, acusar y reivindicar. Al categorizar una realidad bajo etiquetas específicas, se delimita el campo de las soluciones posibles. En la gestión de ciudades intermedias, este proceso es crucial: la forma en que se etiqueta un fenómeno (por ejemplo, tugurización versus patrimonio) predetermina los instrumentos técnicos y normativos que se aplicarán. Por tanto, la inscripción de un proyecto en la agenda no es un acto técnico neutro, sino el resultado de un exitoso encuadre de la realidad por parte de las burocracias y grupos de interés.

El capítulo V examina cómo las instituciones, las normas y los instrumentos constituyen el andamiaje que sostiene y, a la vez, limita la acción pública. Los autores destacan que gobernar es, en gran medida, heredar un conjunto de restricciones institucionales y presupuestarias que imponen una inercia difícil de romper. Bajo esta perspectiva, el análisis del neo-institucionalismo revela que las políticas públicas tienden a seguir trayectorias preestablecidas, donde el margen de maniobra técnica está condicionado por decisiones tomadas en el pasado.

Un aporte fundamental de este capítulo es la conceptualización de los instrumentos como tecnologías de gobierno. Lejos de ser herramientas neutrales, los instrumentos técnicos —como los planes de ordenamiento o los sistemas de información geográfica— son dispositivos que organizan las relaciones de poder y legitiman ciertas formas de intervención sobre el territorio. En la gestión de ciudades intermedias, la instrumentación de la acción pública se convierte en el verdadero motor del cambio; no es posible transformar la realidad urbana sin antes modificar los instrumentos técnicos que la miden, la representan y la regulan. De este modo, la dimensión técnica de la economía urbana se revela como un campo profundamente político, donde la elección de una herramienta operativa define de antemano el alcance y la naturaleza de la renovación.

Eje AnalíticoAporte Conceptual de Lascoumes y Le GalèsImpacto en la Gestión de Ciudades Intermedias
GobernanzaPaso de la política jerárquica a la acción pública multinivel.Necesidad de una burocracia con capacidad de interlocución frente a redes globales y locales.
ImplementaciónLa ejecución como espacio de negociación y mediación técnica.Los técnicos locales actúan como filtros que adaptan la norma nacional a la realidad del barrio.
DecisiónLa decisión disuelta en la acción y sujeta a racionalidades en competencia.La planificación técnica no es lineal; se ajusta según el equilibrio de poder entre élites y grupos de interés.
ProblematizaciónLos problemas urbanos como construcciones sociales (nombrar, acusar, reivindicar).El etiquetado de un sector (vulnerable vs. patrimonial) determina el arsenal de instrumentos aplicables.
InstrumentaciónLos instrumentos técnicos como dispositivos de poder no neutrales.La elección de un sistema de medición o norma operativa predetermina el resultado de la renovación.

Síntesis Global: El análisis de la acción pública, desde la perspectiva sociológica de Lascoumes y Le Galès, permite desarticular la visión del Estado como un actor monolítico y puramente racional en la gestión del territorio. A través de un recorrido que abarca desde la construcción de la agenda hasta la instrumentación técnica, se evidencia que las políticas urbanas no son meros productos administrativos, sino procesos de negociación constante entre una multiplicidad de actores. Esta transición conceptual es fundamental para el estudio de las ciudades intermedias, donde la dimensión técnica de la economía urbana se manifiesta como un campo de tensiones entre la inercia institucional, las restricciones presupuestarias y la capacidad de las burocracias locales para mediar en la implementación de proyectos.

Uno de los pilares de este enfoque es la comprensión de los instrumentos de acción pública como tecnologías de gobierno. Lejos de ser herramientas asépticas, los planes de ordenamiento, los censos y las normativas operativas formatean la realidad social y legitiman ciertas intervenciones sobre otras. En consecuencia, los procesos urbanos (por ejemplo la renovación, regeneración urbana, la rehabilitción edificatoria en ciudaes intermedias de america latina) no puede entenderse sin analizar cómo se construyen los problemas públicos y cómo las herramientas técnicas heredadas condicionan la autonomía de los equipos municipales. En última instancia, la efectividad de la acción pública reside en la capacidad de transformar estos instrumentos para que respondan a una racionalidad técnica que equilibre el desarrollo económico con el interés general.

Edición original en francés Lascoumes, P. y Le Galès, P. (2007). Sociologie de l'action publique. París: Armand Colin.

Primera edición en español Lascoumes, P. y Le Galès, P. (2012). Sociología de la acción pública. México, D.F.: El Colegio de México. (Traducido por J. C. Galindo).

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