Reflexión, desde "Ordenación del territorio desde la geografía. De renovaciones conceptuales, retos, amenazas y espacios de oportunidad"
“ACADEMIA VS PROFESIÓN”:
Reseña
Reflexiva sobre
“Ordenación del territorio desde la geografía. De renovaciones conceptuales, retos, amenazas y espacios de oportunidad” (Farinós Dasí, 2014)
Por Orlando Parra G (*)
RESUMEN
(Técnico): El autor centra el texto en dos temas, el rol de la geografía, y el de la planificación territorial frente a las
cuales muestra sus preocupaciones[1]; todo ello en el marco de los retos de ordenar el territorio; de los planes relacionados; y,
lógicamente plantea una propuesta donde
la “planificación territorial comprehensiva” parece
central.[2]
I.
Respecto al
Rol de la Geografía se muestran las discusiones y procesos que se han tenido
desde los años 70 en la Geografía física (“hermana mayor”), su relación con la
humana, sus controversias. Cita a autores/hito como Edward W. Soja (y su
evolución) (2008) A partir de allí plantea la
necesidad de un acercamiento más transversal e integral al territorio,
posiblemente relacionado con los ejercicios de la Association of European
Schools of Planning[3].
Farinós ,
citando al Colegio de Geógrafos (2013, pp. 6-12) dice que, si bien ya para el 2003 se daba una
evolución hacia la Spatial/Regional
Planning ( ‘Nueva Planificación Territorial Estratégica’, institucionalmente
‘Planificación del Desarrollo Territorial Sostenible’) al llegar el 2008, la
Planificación Territorial y Urbanística (y de Medio Ambiente) venía siendo uno
de los principales escenarios para los geógrafos, pero el 2013, se habían
reducido tanto los planes en sí, como las opciones laborales (la edad del texto
No permite saber lo sucedido luego). Empero insiste en la importancia de la
“Planificación Urbana Integral”.
II.
Para abreviar,
lo concerniente a la planificación territorial frente a los retos de ordenar el
territorio y su relación con los planes; haciendo un transparente parafraseo
del texto, el autor argumenta:
El
interrogante que aún no se ha resuelto es si esta planificación del desarrollo
territorial sostenible o la reorganización territorial debe ser equivalente
únicamente. Si nos enfocamos exclusivamente en la función de ‘ordenación’ para
la OT, las dos primeras opciones serían viables, y eso es lo que consideran:
1)
Un tipo de planificación física (uso del suelo), como ha sido la norma hasta
ahora.
2)
Una combinación
de varias planificaciones físicas (territorial y urbanística).
3)
Si se enfocan en el ‘desarrollo’, entonces las
dos primeras opciones son insuficientes y los llevarían a la tercera: Una combinación de todas las planificaciones de
tipo físico (incluyendo la sectorial).
4)
Esto requeriría mayores esfuerzos y
dificultades, ya que se exigiría de manera más imperativa la tercera función de
‘coordinación’, llevándolos a la cuarta opción: Una coordinación entre la planificación física y la planificación
económica, respondiendo a un nuevo estilo que en su día denominaron
“neo - comprehensivo”.
La función de
‘coordinación’ está estrechamente vinculada con las dos últimas opciones porque
la planificación del desarrollo territorial sostenible es uno de los campos
preferidos para la aplicación de los principios de gobernanza.
Desde la
perspectiva del autor (lo hace en plural), está claro que se debe avanzar hacia
la cuarta opción, sin renunciar a la posibilidad de combinarla con las demás en
función de las necesidades y contextos.
(p 22).
III
Recogiendo el
párrafo anterior, la propuesta que hace Farinós parte de postular
reformas respecto a la enseñanza profesional de la geografía, a su
“aplicabilidad profesional”, empero, su proposición tiene algo que podría
denominarse “ego-ilusionismo académico” (ETSAG-UGR, 2023)[4] ya
que plantea: “permitiría situarnos como
colectivo en una ventajosa situación a la hora de asesorar a los tomadores de
decisiones; campo de aplicación profesional reconocible (Farinós, 1999) pero
prácticamente inédito, que trataron de ocupar los agentes de desarrollo local”
(p.26) dando una prevalencia a las asesorías/consultorías académicas frente
a, por ejemplo, actores económicos, empresariales, de mercado, que en medio del
capitalismo (neo liberal, especial, más no únicamente) son quienes más inciden
-abierta o soterradamente- en los “tomadores de decisiones”, es decir,
desperfila lo que él mismo adjetiva como “la indeseable confusión entre el
interés particular y el general” (p. 15).
De hecho,
Farinós lo dice al iniciar su texto: “la
planificación territorial no sólo no resulta prioritaria para el conjunto de
las administraciones y de los actores económicos hegemónicos, sino tampoco para
gran parte de la sociedad civil” (p. 4). Así mismo, esa prevalencia de los
“decision-maker” sobre la generalidad de los “stake holders” lo aborda el
autor, cuando plantea que (parafraseo):
…estamos lejos de alcanzar una
nueva estrategia de planificación territorial que sea verdaderamente deseada.
Esta estrategia debería ser participativa y visionaria a medio y largo plazo,
superando el enfoque sectorial tradicional al ser integral y coordinada.
Además, la participación no sería solo un mero cumplimiento de los aspectos
formales o imperativos impuestos por la ley, sino que iría más allá. (p. 20).
Y, siguiendo,
en sus palabras exactas “en el caso de la
ordenación del territorio, una política pública cuyo desarrollo en la práctica,
y cuyas posibilidades de aplicación profesional por parte del egresado en
geografía en consonancia, no han sido todo lo positivas que cabría desear” (p.31)
[5].
Todo el
debate, el contraste, sobre las esperanzas, ideales académicas, versus las
realidades profesionales, explicitado en pocos párrafos.
IV
El texto
cierra con una reflexión sobre cómo -a 2014- cierto actores pretendían
renunciar a la “ordenación territorial” local, y quedarse con la “antigua” ley
del suelo, expedida casi 60 años antes (1956) pues era la que realmente se aplicaba.
Y deja claro su mensaje:
“nuestro compromiso, para que la planificación
del desarrollo territorial sostenible, a través de una renovada planificación
territorial estratégica, deje de ser casi una “cuestión de fe” y no se “pierda
toda esperanza” de verla crecer y desarrollarse en la práctica con unos fundamentos, con unos principios y unos
métodos adaptados a nuestro tiempo. Capaz de saber conducir, reconducir y
potenciar las posibilidades de un desarrollo territorial armónico y de calidad;
incluso alternativo”.
Y
queda una pregunta en el ambiente, sobre lo sucedido después de su publicación,
cuya respuesta escapa -por más que le interese a quién aquí reseña- sobre esta
aseveración: “en el momento de emergencia
de la cuestión urbana (antes el paisaje y el patrimonio, antes el medio
ambiente, antes las infraestructuras, antes la economía regional… pero nunca el
territorio) como nueva moda y espacio predilecto de oportunidad” (p. 34) … ¿el “Doctorado en Ciudad, Territorio
y Planificación Sostenible” liderado por la URV, de reciente creación,
hace/hizo parte de esa “nueva moda”?.
(a manera de Bibliografía)
Colegio
de Geógrafos (Ed.). (2013). III Informe Perfiles Profesionales de la
Geografía.
https://www.geografos.org/wp-content/uploads/2009/10/interes_perfiles_III_PPG.pdf.
ETSAG-UGR (Ed.). (2023). JORNADAS SOBRE
INNOVACIÓN DOCENTE EN ARQUITECTURA JIDA23-Academia_vs_profesion.
https://revistes.upc.edu/index.php/JIDA.
Farinós Dasí, J. (2014). Ordenación del Territorio
desde la Geografía. De renovaciones conceptuales, retos, amenazas y espacios de
oportunidad. Polígonos. Revista de Geografía, 26, Article 26.
https://doi.org/10.18002/pol.v0i26.1698.
Soja, E. W. (2008). Postmetropolis. Estudios
críticos sobre las ciudades y las regiones. Traficantes de Sueños.
[1]
Comprensible, pues Joaquín Farinós Dasí, es Catedrático de Análisis Geográfico
Regional del Departamento de Geografía – Instituto Interuniversitario de
Desarrollo Local Universitat de València.
[2]
Este artículo explora la relación entre
la planificación territorial y la geografía, destacando la naturaleza
multidimensional de la planificación territorial y la necesidad de un enfoque
integral y participativo. También aborda el papel de la geografía en el
análisis y la comprensión de los territorios, la evaluación de las políticas y
la propuesta de iniciativas de desarrollo.
El artículo subraya la importancia de formar a los futuros geógrafos en
habilidades técnicas, procesos y estilos de trabajo relacionados con la planificación
territorial. Reclama nuevos enfoques y metodologías en ámbitos como el cambio
climático, la gestión de riesgos y las ciudades sostenibles. Cita diversas
fuentes que contribuyen a la comprensión de la planificación territorial, entre
ellas estudios sobre redes de transporte, espacios naturales y política europea
de cohesión. Concluye destacando el papel de la geografía a la hora de abordar
los retos del desarrollo sostenible y equilibrado y de promover la cooperación
territorial. Es un resumen -apoyado por IA – para el público en general que,
tras leer el texto con atención: acierta.
[3] AESOP - http://www.aesop-planning.eu/.
[4] JORNADAS
SOBRE INNOVACIÓN DOCENTE EN ARQUITECTURA JIDA’23 - XI edición Academia
versus profesión.
[5] “saber responder acertadamente a la pregunta
de qué añade de más la planificación territorial (su enseñanza y práctica) a cualquier otra política con
impacto territorial, ni tampoco las más sesudas y cada vez más finas y
ajustadas evoluciones (conceptuales y metodológicas) en la materia, pueden, por
sí solas, garantizar o lograr que esta disciplina deje de ser irrelevante ante
el sistema establecido; tanto en el ámbito de la ciencia y de la academia, como
de los grupos de presión y de los tomadores de decisiones, donde se sigue
prefiriendo un enfoque de ‘ciencia de salvación’, ‘aplicada’ o ‘normal’ …”
(p. 31) puede ser una especie de “eje central” del texto.

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