La ciudad como engranaje: Extractivismo y la persistente colonialidad del territorio-red

 

Este texto propone superar la dicotomía rural-urbana para entender el extractivismo como un patrón de ordenamiento territorial hegemónico del capital. Sostiene que el extractivismo no se limita a la minería o el agronegocio, sino que constituye una "colonialidad territorial" que articula al campo y la ciudad en un territorio-red integrado a cadenas globales. El "extractivismo urbano" se manifiesta mediante la especulación inmobiliaria que mercantiliza el suelo y crea "zonas de sacrificio" urbanas donde se vulneran derechos fundamentales en pos de la acumulación.

La investigadora Emilce Heredia Chaz propone que el extractivismo (minería, agronegocio, hidrocarburos) no es un fenómeno ajeno a la ciudad, sino el ordenamiento territorial hegemónico que la define actualmente. Su tesis central rompe con la vieja distinción entre "campo" y "ciudad", planteando que hoy vivimos en un territorio-red verticalmente integrado a las demandas del capital global.

Bajo esta lógica, las ciudades intermedias latinoamericanas dejan de ser simples centros de servicios regionales para convertirse en nodos logísticos y de comando. En este escenario, la ciudad cumple funciones críticas para la reproducción del capital extractivo:

  • Gestión y Logística: La ciudad concentra la infraestructura (puertos, silos, terminales) y los servicios (legales, contables, técnicos) necesarios para que la materia prima salga hacia los mercados internacionales.

  • Urbanización de la renta: Las ganancias obtenidas de la extracción en las zonas rurales o mineras se "fijan" en la ciudad a través de inversiones inmobiliarias de lujo, creando burbujas de modernidad que contrastan con periferias desatendidas.

  • Colonialidad persistente: La autora sostiene que este modelo repite lógicas coloniales: el territorio se organiza no para satisfacer las necesidades de sus habitantes, sino para facilitar la exportación de riqueza, dejando a su paso fragmentación social y pasivos ambientales.

Un ejemplo claro analizado por la autora es Bahía Blanca (Argentina), donde el complejo petroquímico y portuario reconfigura la vida urbana. Aquí, el espacio se produce en función de la fluidez del capital global, convirtiendo a la ciudad en un enclave que responde más a los precios de los commodities en el extranjero que a la planificación local democrática.

En conclusión, Heredia Chaz nos advierte que el extractivismo produce un tipo de ciudad funcional a la red global pero desconectada de su propio entorno social. Entender la ciudad hoy requiere mirar más allá de sus calles y comprender cómo está "atada" a los flujos de extracción que atraviesan todo el continente.

Referencia bibliográfica: Heredia Chaz, E. (2023). Extractivismo y territorio en las ciudades latinoamericanas: la persistente colonialidad de la urbanización capitalista. Revista INVI, 38(107), 76-96.

Comentarios